7 Recomendaciones que evitan el consumo de drogas psicoactivas

La educación, el amor, el cariño, el escuchar y conocer a nuestros hijos depende única y exclusivamente de nosotros. El cambio inicia desde casa, inculcar principios y valores desde allí, es el primer paso de todo.

1. Crear hábitos de estudio, lectura y actividades extracurriculares:

Enriquecer nuestra mente nunca está de más, puede que en una de esas actividades o en alguno de esos libros encontremos la guía de vida de nuestros pequeños. A veces un tema particular puede ser el enfoque y el proyecto de vida de muchas personas. 

Un ejemplo para poner en práctica puede ser realizar algún deporte (fútbol, natación, baloncesto, golf, entre otros); practicar algún instrumento (piano, violín, batería, flauta, entre muchos más) que además de enriquecer la mente humana, desarrolla muchas habilidades intelectuales; o en definitiva, incitar a la lectura de algún libro, historias, artículos de temas de preferencia, además de estudiar un idioma adicional.

2. Reconocer a nuestros hijos sus logros y habilidades:

¿A quién no le gusta ser premiado por algo que haya hecho bien? Desde la escuela hasta en el trabajo ha sido una de las maneras más eficaces de motivación.

Cuando una persona recibe un premio, automáticamente sabe que fue una habilidad destacada de sí mismo, que va por buen camino, y que podría repetirlo para recibir sus  bonificaciones y sentirse bien con sigo mismo.

Destacar las capacidades de una persona  siempre será una buena idea, de esta manera no le queda más que enfocarse en lo que es realmente bueno para él, sin tener tiempo de descarrilarse en los malos hábitos como lo es el consumo de drogas.

3. Integrar a tu familia:

¡Una familia unida dice más que mil palabras! Ingenia planes diferentes juntos: Juegos de mesa, viajes, almuerzos juntos, socialización de su día de escuela, aconséjalos cada vez que puedas, demuéstrales que el amor y los planes en familia priman sobre cualquier cosa.

Si pones a tus hijos y a tu familia como prioridad, ellos también pensarán en el beneficio de todos juntos primero. 

4. Expresar amor y cariño:

Si el amor reina tu hogar, no habrá lugar que puedan ocupar los malos hábitos. El consumo de drogas psicoactivas llega cuando los menores tienen vacíos en su corazón y buscan llenarlos con amistados que se hacen pasar por “buenas” y planes que los mantenga “ocupados”.

En su interior saben que no es la mejor elección y si realmente sienten el amor que sus padres le brinden, no pasará por su mente fallarles. El decepcionarles será de los peores sentimientos que puedan sentir.

5. Aceptarlos sin compararlos:

A veces muchas personas piensan que comparando a sus hijos hacen que puedan recapacitar o cambiar su forma de pensar, pero en su gran mayoría lo que causan es que su autoestima baje totalmente, creando un sentimiento de rabia contra la persona usada para su comparación y a su vez contra los padres que no valoran sus habilidades. 

Volvamos a la recomendación No. 2, las capacidades puede que no sean las mismas que sus compañeros, pero podríamos descubrir otras nuevas que se destaquen mucho más; para esto, volveremos de igual manera a la recomendación No. 1, las descubrirás únicamente si intentas despertarlas con todas las actividades posibles que se pueden realizar.

¡Las capacidades de los seres humanos son extraordinarios y las de los  menores aún más! Solo hay que encontrarlas, y cuando lo hagas, encamínalos a empoderarlos. Si tu hijo quiere ser panadero, ¡pues que sea el mejor!

6. Demostrar interés por sus gustos:

El apoyo familiar es de las recomendaciones fundamentales e infaltables. Si ya sabes cuál habilidad es la que más sobresale, es hora de ser constante y dar lo mejor de ti para que florezca totalmente.

Tienes que seguir sus pasos, defender sus gustos y estar allí en cada presentación, en todas sus exposiciones, y en cada segundo de gloria. Que sienta que realmente te importa su crecimiento personal y que contará contigo a pesar de sus triunfos y sus fracasos. Eres la pieza clave en su futuro, siendo la guía en sus buenos hábitos.

7. ¡Escúchalos!

La confianza es la base de cualquier relación familiar. Hazle saber que estás para él, que te puede pedir cualquier consejo y que te puede contar lo que sea que pase en su vida. De esta manera te darás cuenta a tiempo de lo que le suceda y estarás preparado para cuando tengas que actuar.

 

¡Ahora es tu turno!

Ya sabes unas recomendaciones básicas que desde casa podemos aplicar a aquellos jóvenes y adolescentes que están cada vez más expuestos a adquirir estos elementos nocivos para su salud. Existen otros factores de riesgo y de protección que queremos compartirte con el siguiente video. No lo olvides, ahora es tu turno de hacer posible una familia unida y una buena educación de los miembros de ella.

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